Ya después de aquello los nudos se desatan y comienzan a durar mas los días, porque en estos días estoy contigo y cuando estoy contigo no me fijo en la velocidad de los relojes, mas bien me sumerjo en la letanía de tu cuerpo, de tus frases y de tus sentimientos.
Y pensar que con aquellas escuetas palabras pudiste haber salvado una vida.
Pocos segundos faltaron para que fueras mía.
Ahora solo puedo contemplar tus ojos mientras apago una luz y se tapan mis pupilas.
Que ironía, pensé que podía acariciar tus manos mientras el frío y la lluvia nos caía encima,
pero ya me he dado cuenta que el destino es caprichoso y sencillamente deseaba que esto fuese una elegía.
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